viernes, 17 de agosto de 2012

Polvo eres y en polvo te convertirás

Estaba todo muy oscuro, pues es muy tarde, estoy sola sentada en un parque…esperándole. 
Llevo enamorada de el toda la vida al igual que el de mí. Hoy me dijo que tenía que decirme algo importante, le dije que me estaba preocupando, pero él me dijo que todo estaba bien. Ahora mismo siento que todo va mal. 
Estoy tan sumida en mis pensamientos que no veo que se acerca, pero cuando me percato de su presencia me levanto del banco donde estoy sentada y corro a sus brazos. Cuando sus fuertes brazos me rodean por la cintura y comenzamos a dar vuelta tengo una gran sonrisa plasmada en los labios. Mi corazón late tan fuerte que creo que incluso él puede oírlo, pero me da igual, estoy feliz de sentir su tacto, siento que estoy completa, que nada puede salir mal…hasta que paramos y me mira muy serio con sus grandes ojos verdes.
La luz se refleja en su sedoso pelo castaño dándole un tono marrón chocolate y es imposible resistir la tentación. Cuando le toco el pelo el me coge la mano y tiernamente con los ojos cerrados la pone en su mejilla y veo como una gran lagrima le cae. El corazón se me convierte en piedra y me pongo fría como el hielo, el tiempo parece detenerse y me siento vacía. Siento que va a pasar lo peor.
-Amanda…te he citado porque tengo algo que decirte…pero…primero quiero que tengas esto…
Me coge con las dos manos y junta sus labios con los míos. Es el beso mas apasionado que nos hemos dado nunca, hace que el corazón vuelva a recobrar vida, y que no quiera separarme de él. Noto que empieza a temblar y se aleja de mí.
-Te quiero-dice suavemente
Si dejar de mirarme comienza a andar hacia atrás y veo como sus ojos se inundan de lágrimas que no tardan en derramarse por su bello rostro, quiero acercarme pero cuando doy el primer paso empieza arder. Un grito sube por mi garganta pero no puedo expulsar pues las lágrimas no me dejan hacer nada. Veo como su cuerpo se consume, como la persona a la que mas amo se va desintegrando y desapareciendo como arena llevada por el viento. Como la otra parte de mi me abandona para siempre. 
Caigo de rodillas al suelo, me siento vacía, sin vida, comienzo a pensar en esos momentos cuando el me columpiaba, cuando por la piscina se sumergía y al salir me daba un pequeño beso en la nariz, como su sonrisa podía cambiar el estado de animo de cualquier persona. Vuelvo a sentir en mi cara sus dulces manos y me toco comprobando que solo es un recuerdo. Levanto la vista y veo como antes de desaparecer del todo me sonríe, esta llorando, pero aun así sonríe, solo para que yo este bien. Cojo fuerzas y no se de donde, me levanto y voy corriendo. Veo que extiende una mano, pero antes de llegar se esfuma como si nunca hubiera existido y yo caigo al suelo, sola, sin vida, sin alma, sin El. Antes de perder el conocimiento veo en mi mente la imaginé de esos ojos hechizantes, veo el momento en el que nos conocimos por casualidad al chocar por la universidad, veo aquel momento que nos hicimos uno y todos los momentos vividos con el y que jamás se volverán a repetir. Después dejo que la oscuridad me abraza y me lleva a la inconsciencia.

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