viernes, 28 de marzo de 2014

Secretos Mecánicos 3ª Parte

Me levanto feliz. El momento pasado con Paco ha hecho que vea las cosas de una manera distinta. Mira le reloj, han pasado 2 horas desde que se fue.
Cojo el teléfono y busco su número para llamarle, no hay respuesta. Miro la hora, 18:30, estará en el trabajo, mañana le llamaré. Tengo toda la tarde libre, así que me cambio de ropa y me voy a correr.
Las calles están bastante silenciosas, la gente esta en sus casa, y no me extraña, hace un frío que pela.
Hago todo el camino que recorre el parque que está en el centro, y andando vuelvo a casa, hace demasiado frío para seguir corriendo. Me paro a mirar una tienda de móviles cuando a lo lejos oigo la sirena de un coche de policía. De repente un coche blanco da la vuelta a la esquina, apunto de dar una vuelta en el aire, y pasa por delante de mi. Me quedo de piedra. En el asiento del copiloto estaba el. Paco.
Un estruendo ensordecedor hace que salga de golpe de mis pensamientos. Un coche de policía ha chocado contra el coche en el que estaba Paco. Sin pensarlo voy corriendo hacia el coche. Un policía sale del coche y me tumba en el suelo.
-¡DESE LA VUELTA! ¡USTED NO PUEDE ESTAR AQUÍ!
Lo que menos necesito ahora es otro arresto, así que me levanto y me voy hacia atrás. Tengo la mirada fija en Paco. Incluso desde esta distancia puedo ver como sus preciosos ojos se llenan de lágrimas y en ese momento veo la pistola que lleva en la mano. Un policía le apunta con la pistola y le grita que la suelte, pero el solo me mira. No puedo descifrar sus facciones, pero si puedo ver que me pide perdón con la mirada.
Hace un gesto rápido con el brazo y el policía le mete una bala entre ceja y ceja, cae al suelo con los ojos llenos de arrepentimiento.

Me despierto de golpe, sudando y con lagrimas en la cara. Miro el reloj, la seis de la maña, he estado dormido toda la noche, era una puta pesadilla, y ahora tengo que ir con esta mala hostia al trabajo.
-¡Mierda!-pienso-entro en media hora
Paso de cambiarme, además huelo a rosas. Me lavo los dientes sin pensar en el piercing y me lo vuelvo a estirar. Juro que un día me lo arranco a mala hostia.

Cojo el coche y voy directo al taller, no dejo de pensar en esa puta pesadilla. Cuando salga de trabajar llamaré a Paco.

Cuando llego Carl está abriendo la puerta. Bajo y le saludo "cordialmente"
-¡Hombre! come polla de oso, casi llego antes que tu..
Se da la vuelta mirándome con cara de querer arrancarme la cabeza, y apuesto mi querido "monstruito" que le encantaría hacerlo.
-Bueno días señor Blent...
-No no no no no-digo en carrerilla-yo te llamo Carl, tu me llamas Kevin, nada de señor ni pijadas de esas.
Asiente con la cabeza y abre la puerta.
-¿Que pasa? ¿El señor oso no viene hoy?
-Exacto, hoy es su día libre-dice tan flojo que me tengo que acercar para escucharlo bien.
El "monstruito" se está despertando.
-Eso me parece genial-le digo sonriendo de oreja a oreja. Me acerco poco a poco a el y le acaricio la cara con el dorso de la mano. Sigue el rastro con la mirada.
-Por los gemidos del señor oso...diría que es usted un as en eso del sexo oral...
Pone una cara de asco tan exagerada que me echo a reír.
Le pongo la mano en el cuello y lo aplasto contra la pared. Acerco mis labios a su oído.
-Sería un placer-susurro-ofrecerme voluntario para confirmar mis sospechas.
Me alejo poco a poco de su oreja y me quedo a menos de un centímetro de sus labios. Le pongo la mano en los huevos y lo noto duro como el cemento.
-Vaya, vaya, vaya-sonrío-si te estás poniendo calentorro...genial.
Le abro esa camisa tan sumamente elegante y dejo su cuerpo al descubierto. He de reconocer que tiene un cuerpo precioso. Me chupo el dedo pulgar y se lo paso lentamente por el pezón derecho. Su cara de empieza a transformar hasta terminar siendo cara de puro placer acompañada de un orgasmo. Me acerco a su otro pezón, y sin darle tiempo a respirar le paso la gua muy lento al principio y rápido después. Su mano va inconscientemente a mi casa y le vuelvo a escuchar gemir. Me meto la mano en el pantalón y me mancho los dedos de liquido preseminal. Me separo de su pezón, y restriego el liquido preseminal por mis labios, veo que me está mirando ansioso, así que me acerco y le beso.
Al principio hace ademán de apartarse, pero cuando nuestras lenguas se tocan saboreando el sabor del liquido, me agarra la cabeza y entrelaza su lengua una y otra y otra vez con la mía.
Me separo de el bruscamente y le miro sonriendo.
-Ya basta por hoy Carl...quiero que me desees tanto..que al final me lo pidas...
-¿Pedirte el que?-pregunta entre enfadado y extasiado
-Que te folle Carl-le cojo del pelo y le paso la lengua por el cuello-que te folle como nadie lo ha hecho.
Me alejo de el y vuelvo a sonreír.
-Bueno-le digo-¿me enseñas lo que tengo que hacer?