domingo, 20 de abril de 2014

Secretos Mecánicos 5ª Final

Abro los ojos poco a poco pero lo cierro enseguida, hay demasiada luz aquí…este donde este. Eso me hace recordar el accidente y abro los ojos de golpe.
-Lo suponía…
Es un hospital, bueno una habitación de hospital. No estoy solo, Carl está sentado en una silla junto a mi cama.
-¿Qué cojones…?-sí, digo eso, ¿Por qué? Pues porque me ha salido solo, además, es la última persona que imaginaria a mi lado en el hospital.
-Hombre, Kevin-¡POR FIN! Ya ha dejado la pijada de “usted”-ya te has despertado
-¿No, en serio? ¡No me había dado cuenta!
-Por favor, deja de ser tan estúpido…
Intento levantar la mano pero estoy esposado a la cama.
-Ah eso-murmura Carl, ha sido él, seguro-les dije que te pusieran esposas porque me habías estado amenazando varias semanas, no se lo creyeron, pero una buena mamada…da para mucho.
-¡Hijo de puta!-se levanta y cierra la puerta de la habitación
Se da la vuelta y negando con un dedo se pone de nuevo a mi lado, esta vez de pie.
-Hace poco me “torturaste” con placer en mi despacho…me toca devolvértelo…
Me quita la sábana y me sube la horrenda bata de hospital que llevo. Mi pene se queda al descubierto, acerca su lengua y empieza a chupar el frenillo, en seguida la tengo tan dura que parece que vaya a explotar. No me la chupa mucho, lo suficiente para que se quede bien lubricada con mi liquido pre seminal. Se quita los pantalones y boxers y se sube encima. Me mira sonriendo y empieza a meterse el pene poco a poco y después se lo mete de golpe. Gimo. Se acerca a mí y mientras se mueve comienza a besarme, nuestras lenguas se cruza una y otra vez y le lleno la boca de orgasmos. Se pone de cuclillas y empieza a moverse más y más rápido, me separo de sus labios.
-Me voy a correr…
Se acerca a mi oído y me susurra que lo hago.
Empieza a moverse más y más hasta que al final me corro. Empiezo a gemir y a retorcerme de placer, y veo como Carl se corre encima de la bata blanca.
-Joder Kevin, me has llenado como a un pavo
Intento responder, pero estoy demasiado exhausto.
-Que te vaya bien en la cárcel…-sonríe una vez más y se va.
Detrás de él entran dos policías.

6 meses después
Acabo de salir de la cárcel. No te voy a contar lo que he vivido ahí dentro, ni cuantas veces me han pegado y violado, solo te voy a decir que no he olvidado a Carl.
Cojo un taxi y me dirijo directamente al trabajo de Carl. Cuando llego no hay absolutamente nadie fuera, así que entro. Tampoco a nadie, pero como el primer día escucho gemidos. Busco por el almacén y ahí están, Carl y su oso follando como locos. Sonrío. Saco el móvil y empiezo a grabar.
-Oh dios si calvo, ¡follame más por dios! ¡¡Métemela hasta el fondo por favor! ¡Más rápido más rápido, quiero que tu polla suelte toda su leche dentro!-grita Carl
Tengo suficiente, salgo por donde he venido y a que no adivinas a quien me encuentro. Si, a su querida esposa con sus preciosos hijos.
-Hola-me saluda-¿está ocupado mi marido?
-No señora, ahora mismo le digo que salga.
Entro otra vez en el almacén.
-Caaaaaarl-canturreo sonriendo.
Cuando me ve, parece que haya visto un fantasma, se saca la polla del oso y viene corriendo hacia mí, me doy la vuelta y salgo hacia donde está su mujer.
Cuando la ve, pone os ojos tan abiertos que apuesto lo que quieras que están más abiertos que su culo.
-Ángela…
-Carl… ¿estás bien?
-Oh, claro que si señora, solo ha estado un poquito liado con trabajos muy importantes, me gustaría que viera el trabajo sucio que hace su honrado marido.
-¡NO!-Carl se abalanza sobre mí, pero de un puñetazo lo dejo tirado en el suelo.
Me acerco a la mujer y le enseño el video, sus niños juegan con consolas, así que no se enteran de nada, una lástima.
Tendríais que ver la cara que pone la mujer viendo el vídeo, es un puto poema.
-Ahora señora…Ángela, dejo que aclare las cosas con su marido-sonrío y salgo por la puerta sonriente y feliz como una perdiz.
Conforme voy dando pasos escucho a la mujer de Carl gritar como una psicópata, también escucho mucho ruido y cosas romperse, pero ese no es mi problema.
Ahora Carl ya no es mi problema, yo me voy a casa, y llamaré a Rubén, me hace falta meter la polla en algún sitio.
Cuando estoy llegando al portal me encuentro a Rubén agarrado a otro chico.
Cuando llego, me abraza y solo me dice “lo siento” luego veo como se aleja con el chico. ¿Aún me puede pasar algo más? Estoy a punto de entrar en el portal cuando una voz me llama. Paco. Me equivoque, no era la última vez que le iba a ver.
Se acerca a mí, y las lágrimas se acumulan en mis ojos. Se tira a mis brazos y me llora en el hombro.
-Lo siento, lo siento-dice una y otra vez
Le acaricio el pelo y las lágrimas comienzan a desfilar por mi cara. Se aleja y me mira a los ojos.
-Lo siento, te quiero, no lo hice, no me pude casar, te quiero
Mi corazón se para, ¿ha dicho te quiero?
-¿Qué has dicho?
-Que…te quiero…-su cara se torna en un gesto de desconfianza
El corazón me explota, me tiro a su cuello y empiezo a besarle allí en medio, con todo el mundo a nuestro alrededor mirándonos, le beso, le abrazo, le siento, es mío.
Me separo de él y veo una sonría más brillante que el propio sol. Me abraza y entonces sucede. Todo el mundo comienza a aplaudir y vitorear.
Por primera vez desde que la muerte se llevó a mi primer amor, puedo decirlo con todo el corazón.

Soy feliz

miércoles, 9 de abril de 2014

Secretos Mecánicos 4ª parte

Hace horas que he salido de trabajar y estoy apunto de acostarme a dormir, la verdad, no ha sido un día muy productivo, lo único que he hecho en todo el día ha sido escuchar los consejos del hombre oso y mirar como arreglaba los coches, así que si todo los días son así, estaré durmiendo todo el día. Vuelvo a llamar a Paco y esta vez si que hay respuestas.
-¿Paco?-pregunto sonriendo
-No, ¿quién es?-me responde la voz de una chica joven
-Soy Kevin, amigo de Paco, ¿me puedes poner con el?
-No, lo siento, ahora se está arreglando-noto felicidad en su tono de voz, pero algo me pone nervioso
-¿Y tardará mucho?
-No creo que pueda hablar hasta después de la boda, pero le puedo dejar algún recado..
-¿Boda? ¿Se casa su hermana?-pregunto nervioso
-No, hoy es su boda con Michael...perdone le tengo que dejar, adiós.
Escucho voces al fondo y después se queda todo en silencio. Me quedo en medio del salón pensando en sus palabras. No es que esté enamorado, pero si tenía esperanzas de nuevo, y de nuevo han sido rotas.
Doy una patada al sofá, un puñetazo a la pared, me estiro de los pelos y grito. Noto lágrimas en los ojos.
"NO"-pienso-"no voy a llorar por un puto criajo, que se pudra"
Cojo el teléfono y llamo a Rubén, necesito echar un polvo que me haga olvidar.

Rubén no puede venir, pero me ha dicho que vaya yo a su casa. Decido ir corriendo para centrarme en mis cosas, así que me pongo el chándal gris que tengo y salgo a la calle. Es muy tarde, y no hay nadie por la calles pero no tengo miedo, voy corriendo pensando en todo lo que siempre he querido alejar de mi. 
El primer pensamiento que llega como una bala es el día que le conocí, después, los recuerdes se suceden como en una película, el primer beso, el primer viaje, la primera relación sexual, los planes de adopción y de boda, el día que compramos la perra, el día que me presentó a su familia. Era feliz, estaba enamorado, como se que nunca mas lo estaré.
Y entonces llega, no pude despedirme, decirle "te quiero" decirle que esa semana podríamos tener un niño entre nosotros, solo encendí la tele y ahí estaba su foto con el titular "Agente muere en un tiroteo"
Recuerdo que salí corriendo de la casa, no cerré la puerta, solo corrí y corrí. 
Cuando le pude ver en el hospital estaba tan guapo como siempre estaba, tenía los ojos cerrados y no pude ver ese brillo de mar que siempre tenían, sus labios ya no tenían el color rosado de siempre, recuerdo que le di un beso que no fue reciproco...llore, me deje caer sobre el pecho y agujero de bala sobre su corazón y lloré, también recuerdo...
Una luz me hace parar en seco, y el sonido de un coche hace mi corazón se pare por un segundo. Veo el coche, pero no puedo moverme, cada vez esta mas cerca hasta que al final noto el fuerte golpe. Noto los huesos crujir, el mundo da vueltas a mi al rededor, veo la su cara seguido del duro tacto del suelo contra mi cuerpo.
Escucho gritos y veo pies al mi alrededor, poco a poco todo se va quedando en calma, le veo acercarse a mi, diciéndome que vaya hacia el y entonces todo se vuelve negro.

CONTINUARÁ...